Rio de Oro: Tesoros Precolombinos de Sitio Conte
El Río Grande de Coclé, en el centro de Panamá que durante la estación de las lluvias suele desbordarse, ha tenido muchos cambios de cauce. En la primera decada del 1900 se contaban relatos de niños que jugaban a las canicas con bolitas de oro encontradas en el gran río. No fue hasta más tarde, en los últimos años de la decada del 1920 cuando se encontraron grandes cantidades de ornamentos de oro, que las noticias de tal fenómeno—un verdadero “río de oro”—se empezaron a difundir. En 1940 una expedición del Museo Penn excavó ricos y extraordinarios indicios de una prospera civilización precolombina que había habitado la región hace más de mil años antes.
La imagen: Colgante de efigie de murciélago en oro moldeado. H: 2.2cm, W: 4.4cm, Th ,9cm. Fotografíade: Museo Antropológico y Arquelogico de la Universidad de Pennsylvania. (objeto número: 40-12-33.)
River of Gold (Río de oro): Tesoros Precolombinos del Sitio Conte se inagurará en el Museo Arqueológico y Antropológico de la Universidad de Pennsylvania el domingo, 23 de septiembre, 2007. La exposición, que presenta artefactos de la excavación del Museo Penn del año 1940, incluye más de 120 artefactos de oro—de gran tamaño, placas martilleadas, ornamentos de nariz, varillas de oreja revestidas de oro, colgantes, campanillas, brazaletes y cuentas—junto con cerámicas pintadas con mucho detalle y objetos de piedras preciosas y semipreciosas, marfil y hueso. La exposicion de River of Gold (Río de oro) dura hasta el 16 de diciembre, 2007, antes de comenzar una gira por varias ciudades del país.
River of gold (Río de oro) relata la historia de las excavaciones del año 1940 del Museo Penn en el cementerio procolombino del Sitio Conte, Panamá—un lugar a cien millas al oeste de la Ciudad de Panamá—pasado por alto por los buscadares de oro españoles en el siglo XVI y puesto al descubierto unos siglos más tarde por el cambio de cauce del Río Grande de Coclé. La exposición combina indicios descubiertos por arqueólogos, con datos sobre la vida cotidianas del Panamá del Siglo XVI, para empezar a comprender la cultura de
estas enigmáticas gentes precolombinas que nos dejaron tan sofisticados artefactos,como la orfebrería en oro, en las tumbas de la clase élite. Además de los artefactos, la exposición usa paneles, fotografías de archivo, dibujos detallados de la excavación, mapas, y mentraje de la película original en color de la excavación del 1940.
Los orfebres del nuevo mundo eran artesanos consumados, y los que crearon los artefactos de oro encontrados en el cementerio del Sitio Conte no eran una excepción. Las placas y los puños están hechos de hoja de oro martilleada. Colgantes esquisitamente detallados, eran únicos y estaban hechos por el método, ahora perdido, del molde de cera.
En los años 1980, científicos del Centro de Ciencia Aplicada de Antropología del Museo de Penn (MASCA) hicieron un análisis de los metales para saber más sobre ellos. Todas las placas, cuentas y piezas fundidas están hechas de una aleación de oro y cobre, llamada tumbaga por los metalúrgicos, algunas con un 25% de cobre o más; los orfebres usaron un complejo proceso de agotacion en el dorado el cual disolvía el cobre que se encontraba en la superficie, dejando un brillante color de puro oro y una composición que encubría el rojizo tono de la aleación en las capas debajo de la superficie.
La orfebrería hallada junto con la cerámica pintada multicolor estaban generalmente decoradas con motivos de animales que reflejan la gran diversidad de especies en el centro de Panamá. Los animales y los hombres aparecen como formas compuestas. Dos motivos en particular están embosados en trece placas de oro encontradas en el más grande enterramiento del cementerio: una figura reptil-humana, un pájaro-humano con facetas de reptil. Después de asumir que los motivos animal-humano representaban a los dioses, interpretaciones recientes de esos diseños basadas en analogías con mitos de los indígenas que viven en la región hoy e identificaciones de los animales, sugieren que los guerreros elegían animales para usarlos como insignias de la familia o de guerra.